Dicha báscula, en lugar de representar los kilos que pesara la mujer, le mostraba un adjetivo positivo. Estamos, obviamente, ante un caso claro de demagogia pero hay que ver, ¡qué bien parido! Dan ganas de comprarse los cereales para que la báscula te califique así de bien, oye.
¿Se ha jugado con la psicología femenina? Pues claro, pero es que de eso se trataba. "Así es como eres, ¡guapísima! ¡vital! ¡optimista!". ¿A quién no le gusta que le digan eso?... Bueno, al que sepa que le están manipulando, claro.