Vestir el producto (también conocido como "Vestir a la puta") es un concepto interesante. Estamos hablando básicamente de lo que se conoce como "imagen corporativa" o diseño gráfico.
En ocasiones nos encontramos con productos o servicios que podrían catalogarse como de alta gama pero con un diseño tan nefasto en cuanto a sus recursos publicitarios (logotipo, eslogan, etiquetado, envasado, flyers, catálogos, página Web, etc.) que no tienen más remedio que malvenderse como productos o servicios de gama media.
He ahí la importancia de un buen diseño. Se come por los ojos, como ya dijimos en alguna ocasión. Así que no dudéis en contratar a un buen diseñador gráfico si queréis aumentar las ventas de vuestros productos o servicios. Al fin y al cabo, si envasamos un mismo producto en dos formatos diferentes, uno bonito y otro feo, y los ponemos al mismo precio, adivinad cuál se venderá más.